
Omito el resto de dibujos del día de llegada (el parque Eduardo VII, guardias a caballo...) porque no llegan a los ya de por sí bajos estándares de calidad de este blog.

El segundo día decidí aplicar la táctica Joshemari: dejar a mi mujer volar libre de tienda en tienda mientras yo me iba a dibujar un rato. Pero las mujeres son listas, y Marta más que la media. En vez de irse de compras al centro me llevó a un conglomerado de outlets que David la había recomendado, a 35 kms. de Lisboa. Parte buena: cruzamos el puente 25 de Abril a la ida, y el Vasco de Gama a la vuelta. Impresionantes.
Segunda parte buena: pude dibujar un montón de maniquíes que no se mueven y son unos perfectos modelos. Además había unas estructuras arquitectónicas la mar de curiosas.
Me salto algunos escaparates y edificios, y pongo lo más destacable. El árbol no llega al nivel de los de Siete ni a la serie de "Modificación de Estructuras" de Cardesin, pero al menos me permitió fijarme un poco en cómo están construidos...


Qué barbaridad, Tayete!!!!! por lo que veo no sé qué tiempo has podido tener para comer y visitar cosas.
ResponderEliminarSon geniales...! y dices que no estás acostumbrado a ello y parece como si lo hubieses hecho toda tu vida.
Estos escaparates los hacías mientras tu esposa estaba dentro?
ResponderEliminarYa verás cuando te venga la VISA!!!!!!
JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA :-D
ResponderEliminarMenos mal que en esas tiendas, ni aunque fueran outlets, bajan los precios, que si no...veo a mi mujer cargando.