Los que lo iban viendo se quedaban muy extrañados del color naranja del cielo (no se aprecia bien en la foto porque es con el móvil), el rojo de la hierba, el azul del camino,... Una manía de usar el complementario en la mancha inicial, aunque intentando fijar los tonos de cada uno.
En el 3º ya he añadido algunos detalles (la verja del fondo, que lógicamente no acabará con ese grosor ni esa oscuridad), etc...
Me preguntaba Marta que por qué no pintaba ya el árbol (había empezado a dar manchas grandes del césped, etc...) y tuve que explicarla que en el argot del mundo del arte, a eso se le llamaba: "estar acojon***".

La semana que viene más (si se dejan los acrílicos, pues se secan con sólo ponerlos en la paleta)...


Me parece que va muy bien....
ResponderEliminarUn abrazo!
jk
Gracias Juankar, a ver qué tal se da el próximo finde.
ResponderEliminarQué bonito y valiente este cuadro!
ResponderEliminarMe gustan los tonos, y las acuarelas de las gallinas de abajo y los paisajes de arriba!
Saludos,
Cati